La explosión de color que la historia nos ocultó, adiós al mito del mármol blanco.
Nuestra memoria colectiva ha sido víctima de un espejismo estético. Al cerrar los ojos e imaginar la Antigua Grecia, solemos proyectar un mundo de gélido mármol, una pureza de marfil que destila una solemnidad casi fúnebre. Sin embargo, este canon de blancura inmaculada no es más que una …



