15 de enero de 2008

Los biorritmos, la conexión con la naturaleza. (IV parte)

La glándula pineal coordina las acciones de las demás glándulas. De ahí que sean tan importantes sus secreciones, puesto que afecta a tantas partes del organismo.

La melatonina ejerce un papel de vínculo entre los mensajes químicos y eléctricos. Mediante una serie de procesos, minuciosamente programados, el cuerpo traduce la información procedente del "mundo externo" en un mensaje químico que llega a todas las partes del organismo y contribuye a mantener este sistema complejo en armonía. El mensaje tiene su origen en los ojos, donde la luz que incide en la retina genera un impulso nervioso. Los ojos están conectados con la pineal mediante un canal nervioso.

Cuando este impulso llega a la pineal, coordina una serie de reacciones químicas que da lugar a la producción de serotonina. (cuando los ojos detectan la luz) y melatonina (en la oscuridad).

Así, la glándula pineal, a través de los ojos, traduce la información del mundo externo en un mensaje químico que puede ser descodificado por todas las células del cuerpo. Se regulan y coordinan las funciones orgánicas, dentro de un sistema rítmico y sincronizado.